Qué es una RGA y cuándo procede
La certificación catastral descriptiva y gráfica dibuja la parcela tal y como la tiene el Catastro. A veces esa forma no se corresponde con la realidad física de la finca: linderos que se movieron hace décadas, una medición antigua hecha sin GPS, un plano heredado de un vuelo fotogramétrico. En ese caso el titular puede aportar una geometría distinta, y eso es la representación gráfica alternativa: un plano georreferenciado que delimita la parcela mediante las coordenadas de los vértices de su perímetro.
Se llama alternativa porque sustituye a la representación gráfica catastral, que es la que se usa por defecto. Y aparece casi siempre en el mismo contexto: la coordinación entre Catastro y Registro de la Propiedad, donde inscribir una alteración exige aportar la representación gráfica georreferenciada de la finca.
RGA, VGA e IVG no son lo mismo
Tres siglas que se usan como si fueran intercambiables y designan cosas distintas:
| Sigla | Qué es |
|---|---|
| RGA o RGGA | El documento: la geometría alternativa que tú aportas, en GML. Verás las dos siglas para lo mismo, porque a veces se escribe entera: representación gráfica georreferenciada alternativa |
| VGA | El trámite: el servicio de Validación Gráfica Alternativa de la Sede Electrónica |
| IVG | El resultado: el informe de validación gráfica, que hoy solo se certifica si es positivo |
Dicho de otro modo: preparas una RGA, la sometes a la VGA y obtienes un IVG.
Qué le exige la norma
Los requisitos están en el apartado séptimo de la resolución conjunta de 26 de octubre de 2015 de la Dirección General de los Registros y del Notariado y la Dirección General del Catastro. Son cuatro, y conviene leerlos juntos porque suelen citarse a medias:
- Formato GML, el previsto en el anexo de esa misma resolución.
- Sistema geodésico ETRS89, el de la cartografía catastral.
- Firma electrónica del técnico que haya intervenido en su elaboración.
- Aprobación expresa del propietario de la finca, o de la autoridad judicial o administrativa que tramite el expediente, autenticada con firma electrónica o por otros medios fehacientes.
Sobre el sistema de coordenadas hay un matiz que se escapa a menudo: ETRS89 es el sistema peninsular y balear, con el huso UTM que corresponda —EPSG:25829, 25830 o 25831—, pero en Canarias el sistema es REGCAN95 y en el GML se declara como EPSG:32628. Equivocarse aquí rara vez produce un rechazo limpio: el Catastro dibuja la parcela desplazada, y el error no se ve hasta que alguien mira el mapa.
De tu levantamiento al fichero GML
La parte gráfica de una RGA es, en esencia, la geometría de los vértices propuestos: el contorno nuevo de la finca expresado en coordenadas. Ese contorno sale de tu trabajo de campo, y el camino habitual hasta el fichero es corto:
- Dibuja el perímetro en CAD como una polilínea cerrada, con las coordenadas del levantamiento.
- Exporta el dibujo a DXF en formato ASCII —el binario no sirve— y sube el fichero a la herramienta.
- Selecciona el huso correcto y convierte el DXF a GML. La primera generación es gratis y sin registro; al registrarte tienes dos más, y después cuesta un crédito.
- Comprueba la parcela sobre la cartografía oficial antes de presentarla. Visualizar es siempre gratis.
Conviene ser preciso con lo que hace cada uno: la herramienta produce el fichero con la geometría, no la RGA entera. El levantamiento, la memoria de cómo se hizo y las firmas los aporta el técnico.
Validar antes de presentar
La RGA se comprueba en el servicio de Validación Gráfica Alternativa de la Sede Electrónica del Catastro, que emite el IVG. Aquí hay un detalle normativo que casi nadie cuenta: el registrador puede pedir ese informe al Catastro con carácter potestativo, desde que se presenta la documentación en el Registro y antes de inscribir, y el Catastro contesta en el plazo de 24 horas.
Que sea potestativo no significa que convenga esperar sentado. Si la validación no sale positiva te enteras con el expediente ya en marcha. Por eso tiene sentido comprobar y reparar el GML por tu cuenta antes, y revisar que la geometría no invade a las vecinas para que el informe salga positivo a la primera.
Desde 2025 ya no hay informes negativos
Un cambio que conviene tener presente: desde el 12 de marzo de 2025 la Sede ya no certifica informes de validación gráfica negativos. Si la RGA no valida, la plataforma te muestra los defectos advertidos —solapes, por ejemplo— y te deja descargar los ficheros GML propuestos, pero no obtienes un documento. Los informes negativos, además, no se admiten en los procedimientos notariales.
En la práctica esto sube el listón: ya no vale presentar un negativo como justificante de que se intentó. O la validación sale positiva, o no hay papel. Ojo, porque el cambio afecta solo a la validación de parcelas: el ICUC de las construcciones sigue emitiéndose positivo o negativo, y sigue saliendo negativo cuando una edificación o una piscina cae fuera de la parcela en la que se declara.
Y hay un dato revelador sobre por qué salían negativos: según la Unidad de Cartografía de la Dirección General del Catastro, la causa principal no eran las invasiones de fincas vecinas, sino la falta de representación de la parte restante de las parcelas afectadas. Es decir: no basta con dibujar bien tu parcela, hay que aportar también cómo quedan las colindantes a las que afecta el cambio. Eso es exactamente lo que produce la composición de parcelas, que genera el juego completo de geometrías —la modificada, los remanentes y las afectadas— en lugar de un fichero suelto.
Quién la firma y qué documento la acompaña
La firma electrónica del técnico y la aprobación del titular son parte del expediente, no un adorno: sin ellas la geometría es un dibujo sin respaldo. Y junto a la RGA suele viajar un segundo documento, el informe con las coordenadas de los vértices, que es lo que acaba incorporándose a la escritura.
Ahí entra en juego el CSV, o Código Seguro de Verificación: un código alfanumérico único que se estampa en un documento firmado electrónicamente y permite a cualquiera comprobar en línea que la copia que tiene delante es auténtica y no ha sido alterada, sin registrarse ni instalar nada. Es necesario por una razón muy concreta: a una escritura llega papel. Una copia impresa sin CSV es un folio con números; con CSV, el notario, el registrador o la otra parte pueden verificar el original electrónico. Si necesitas añadirlo, puedes firmar el PDF con un servicio de firma con Código Seguro de Verificación como DocuVeri.es.
Por qué una validación no sale positiva
Los motivos se repiten, y casi todos se detectan antes de presentar nada:
- Colindantes sin representar. Falta la parte restante de las parcelas a las que afecta el cambio, que es el motivo más habitual.
- Solapes con las colindantes. La geometría propuesta invade parcelas vecinas, aunque sea por unos centímetros.
- Huso equivocado. El caso de Canarias es el más frecuente, pero también ocurre en el límite entre husos peninsulares.
- Geometría defectuosa. Polilíneas que no cierran, contornos duplicados o un XML que no cumple el esquema INSPIRE.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una representación gráfica alternativa?
Es el plano georreferenciado que se aporta cuando la forma que el Catastro da a una finca no se corresponde con su realidad física. Delimita la parcela mediante las coordenadas de los vértices de su perímetro, referidas al sistema geodésico oficial, y se entrega en formato GML. Se llama alternativa precisamente porque sustituye a la representación gráfica catastral, que es la que se usa por defecto.
¿En qué se diferencian RGA, VGA e IVG?
Son tres cosas distintas que se confunden a menudo. La RGA es el documento: la geometría alternativa que tú aportas. La VGA es el trámite: el servicio de Validación Gráfica Alternativa de la Sede Electrónica del Catastro, donde esa geometría se somete a comprobación. Y el IVG es el resultado: el informe de validación gráfica que emite ese servicio, y que desde el 12 de marzo de 2025 solo se certifica cuando es positivo.
¿Qué formato y qué sistema de coordenadas debe tener la RGA?
El formato es GML, el previsto en el anexo de la resolución conjunta de 26 de octubre de 2015, y el sistema geodésico es el de la cartografía catastral: ETRS89 en la península y Baleares, con el huso UTM que corresponda (EPSG:25829, 25830 o 25831). En Canarias el sistema es REGCAN95, que en el GML se declara como EPSG:32628. Declarar un huso equivocado no suele provocar un rechazo: el Catastro dibuja la parcela desplazada, que es peor, porque el error pasa desapercibido hasta que alguien mira el mapa.
¿Hace falta un técnico para firmar la representación gráfica alternativa?
La norma prevé que el fichero vaya firmado electrónicamente por el técnico que haya intervenido en su elaboración, y además autenticado por el propietario con firma electrónica o por otros medios fehacientes. La RGA no es solo el fichero: la respaldan un levantamiento y unas firmas. La herramienta produce el GML con la geometría; el trabajo de campo y la firma los pone el técnico.
¿La RGA tiene que validarse antes de presentarla?
El registrador puede solicitar al Catastro el informe de validación con carácter potestativo, desde que se presenta la documentación en el Registro y antes de inscribir, y el Catastro responde en el plazo de 24 horas. Aun así, lo práctico es validarla tú antes: si no sale positiva por un solape con una colindante o por un error de formato, lo sabes a tiempo de corregirlo en lugar de descubrirlo con el expediente ya en marcha.
¿Se puede presentar un informe de validación gráfica negativo?
No, y desde el 12 de marzo de 2025 ni siquiera se certifica: la Sede Electrónica del Catastro dejó de emitir informes de validación gráfica negativos. Cuando la representación gráfica alternativa no valida, la plataforma muestra los defectos advertidos y permite descargar los ficheros GML propuestos, pero no entrega documento, y los informes negativos no se admiten en los procedimientos notariales. Este cambio afecta solo a la validación de parcelas: el ICUC de las construcciones sigue emitiéndose positivo o negativo.
¿Qué es el CSV que piden en el informe de coordenadas?
El CSV, o Código Seguro de Verificación, es un código alfanumérico único que se estampa en un documento firmado electrónicamente y permite a cualquiera comprobar en línea que la copia que tiene en la mano es auténtica y no ha sido alterada. Importa porque a una escritura llega papel: sin CSV, una copia impresa del informe de coordenadas es solo un folio; con CSV, quien lo reciba puede verificar el original electrónico.
Fuentes oficiales
- Resolución conjunta de 26 de octubre de 2015 — los requisitos de la representación gráfica alternativa están en el apartado séptimo. Cuidado con la fecha, que es donde tropieza casi todo el mundo: el documento del BOE es la resolución de la Subsecretaría del 29 de octubre que ordena publicarla, pero la conjunta lleva fecha del 26, que es como la citan las normas posteriores.
- Ley 13/2015 — la reforma que implantó la coordinación entre el Catastro y el Registro de la Propiedad.
- Ayuda de la Validación Gráfica Alternativa — cómo funciona el servicio que emite el informe.
- Blog IDEE — la Unidad de Cartografía del Catastro explica la retirada de los informes negativos y sus causas.
